El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Dios da frío según la ropa.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Hijo de tigre: tigrillo.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Si no es gato, es gata, y si no, gatito.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Ojo al Cristo que es de plata.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
La guerra es violencia insana, y el más violento la gana.
Entre más viejo más pendejo.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Nadie sabe para quien trabaja.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Estómago vacío no tiene oídos.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
En pedregal no siembres cereal.
Abril concluido, invierno ido.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
La alegría da miedo
No por mucho pan, es peor el año.