La soledad no trae felicidad.
Casamiento malo, presto es concertado.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Víbora que chilla no pica.
Irse a chitos.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
De Navidad a Navidad, solo un año va.
No te quemes la boca por comer pronto la sopa.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Remienda paño y pasarás año.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
No hay miel sin hiel.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Quien tiene dineros, compra panderos.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Amor no quita conocimiento.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
A perro viejo no hay tus tus.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Un mal pequeño es un gran bien.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.