El demonio no duerme.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Piedra que rueda, no crea moho.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Pan con sudor, sabe mejor.
No calientes horno para que cueza otro.
Es más puntual que un ingles.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
El que bien te quiere no te engaña.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
La alegría en el alma sana se cría.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Donde se está bien nunca se muere
En casa de los tíos ella es la tía.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
A buen señor, buena demanda.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Breve habla el que es prudente.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.