Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Quien mucho desea, mucho teme.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Lo que es igual, no es trampa.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Llegaste como caído del cielo.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Esto está color de hormiga.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Los cementerios están llenos de valientes.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Detenerse después de probar un poco algo.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El amor, de necios hace discretos.
Obra hecha, dinero espera.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.