Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
El que se fue a León perdio su sillón.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Los golpes hacen silencio.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
De lo que come el grillo, poquillo.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Comer y rascar todo es empezar.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Arca abierta al ladrón espera.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Pasará, sea lo que sea.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Del mal, el menos.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Llegó el momento de la verdad.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene