Más mató la cena que sanó Avicena.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio advierte sobre los peligros de los excesos, especialmente en la alimentación. Sugiere que una cena abundante o inadecuada puede causar más daño a la salud que los remedios que un médico tan renombrado como Avicena (Ibn Sina, célebre médico y filósofo persa) pudiera prescribir. En esencia, subraya que la prevención (moderación) es más efectiva que la cura, y que la imprudencia personal puede anular incluso el conocimiento médico más avanzado.
💡 Aplicación Práctica
- En el ámbito de la salud: Sirve como recordatorio para evitar atracones o comidas pesadas, especialmente por la noche, que pueden provocar indigestión, problemas metabólicos o agravar enfermedades crónicas, a pesar de contar con buenos tratamientos médicos.
- En un sentido figurado: Se aplica a situaciones donde un exceso o un acto impulsivo (la 'cena') causa un daño mayor que el que cualquier solución experta ('Avicena') puede reparar, como en finanzas (una mala inversión arruina más que lo que un asesor puede recuperar) o en relaciones personales (una palabra ofensiva hace más daño que una disculpa puede sanar).
📜 Contexto Cultural
El refrán tiene raíces en la cultura popular española y refleja la influencia de la medicina árabe en la Península Ibérica durante la Edad Media. Avicena (980-1037) fue un médico y filósofo persa cuyas obras, especialmente 'El Canon de la Medicina', fueron fundamentales en la medicina europea y árabe durante siglos. El dicho contrasta el conocimiento académico con la sabiduría popular sobre la moderación.