Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Pecado callado, medio perdonado.
La hambre no tiene aguante.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Donde va el perrito, va el gatito.
La Justicia entra por casa.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Detrás de la leche nada eches.
Quien roba una vez, roba diez.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
El tonel vacío mete más ruido.
En buena casa, mal inquilino.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
La risa va por barrios.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Ni raja, ni presta el hacha.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Reniego de señora que todo lo llora.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Tiene una mala salud de hierro.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
El vino hace buena sangre
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
No tocar pito.
En casa del herrero, asador de madero.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
La mujer hermosa es peligrosa.