El cebo es el que engaña, no la caña.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Una puntada a tiempo salva nueve.
A traidor, traidor y medio.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Entre todos la matamos y ella sola se murió.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Llamar al gato, gato.
Hasta la belleza cansa.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Necio es quien con necios anda.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Donde no hay mata, no hay patata.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
No todo el que chifla es arriero.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Quien amaga y no da, miedo ha.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Ni en pelea de perros te he visto
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
No muerdas la mano que te da de comer.
A veces sale más caro el collar que el perro.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El tonto ni de Dios goza.
Cobra buena fama y échate a dormir.