Magra olla y gordo testamento.
La mala hierba, presto crece.
Nadie se muere dos veces.
Esta de mírame y no me toques.
Donde dije digo, digo Diego.
Quieres más o te guiso un huevo.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
A malos ratos, buenos tragos.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Es ley la que quiere el rey.
Un buen día vale por un mal mes
Casado por amores, casado con dolores.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Quien desprecia, comprar quiere.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Rama larga, pronto se troncha.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Una palabra deja caer una casa.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El que trae , lleva.
A su tiempo se cogen las uvas.
Paga adelantada, paga viciada.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Ese no pega ni un timbre.
Agua mansa, traidora y falsa.
Te pido hojas y me traes ramas.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Mujer precavida vale por dos.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
La arruga es viejera, la cana embustera.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Aterriza que no hay tocón.
Lo que no se empieza no se acaba.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.