Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Cada malo tiene su peor.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Tienes menos sesos que una piedra.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Chilla más que un camionao é pollos.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Estar en tres y dos.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
El que camina, no estorba.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
Por el becerro se amansa la vaca
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Siempre es mejor el camino más corto.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Nunca falta de que reírse.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Dar caramelo.
Las penas no matan, pero rematan.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Víbora que chilla no pica.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Lo que no mata engorda.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Un indio menos, una tortilla mas.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.