Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Pedir peras al olmo.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
De tal árbol tal madera.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Buena fama, hurto encubre.
La fortuna es madrina de los necios.
El que tiene es el que pierde.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Hacer de su capa un sayo.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Favor con favor se paga
Alforjas llenas quitan las penas.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Agrandado como alpargata de pichi.
A batallas de amor, campo de plumas.
Buena burra hemos comprado.
A veces perdiendo se gana.
Bodas largas, barajas nuevas.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Ojo al parche.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Señores lo dan y siervos lo lloran.