Farolillo de la calle, tizón de la casa.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Ese huevito quiere sal
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
A cada necio agrada su porrada.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Reino dividido, reino perdido.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Al loco y al fraile, aire.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Noche toledana. (Irse de farra).
Dar al olvido.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Nunca falta un borracho en una vela.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Hablar bajo y obrar alto.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
El que a burros favorece, coces merece.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Tener un hambre de lobo.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Ahí está la madre del cordero.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
El barco de las promesas ya zarpó.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Échate este trompo a la uña.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
De usar y abusar, hay el canto de un real.