Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
De tal colmena tal enjambre.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Costumbre mala, desterrarla.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
El hombre haragán trabaja solo al final.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Paciencia y barajar.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Aseada aunque sea jorobada.
Es un garbanzo de a libra.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Agrada, quien manda.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Tras de corneados ? Apaleados.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Ni raja, ni presta el hacha.