Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
No me quieras dar gato por liebre.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
No dar su brazo a torcer.
La fama propia depende de la ajena.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Cada uno se rasca donde le pica.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
El que escucha su mal oye.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Soltero maduro, maricón seguro.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Pereza no alza cabeza.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
No hay viejo sin dolor.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
La adoración es una admiración trascendental
Puerco que no grita cuchillo con el.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
No todo el que llora, de pena llora.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
El que no llora no mama.
Pronto y bien no hay quien.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Ir por lana y volver trasquilado.
En almoneda, ten la boca queda.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz