Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Si la lengua erró, el corazón no.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
En la variedad está el gusto.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Gente castellana, gente sana.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
La belleza siempre tiene razón
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Cada uno es artífice de su ventura.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
El malo siempre piensa engaño.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Quien roba una vez, roba diez.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
No hay madre como la de uno mismo.
Buena vida si refrenas tu ira.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Fácil es criticar y difícil obrar.
La vecindad es fuente de amistad.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Con tontos, ni a coger hongos.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Obras vea yo; palabras, no.
La buena solera hace el vino de primera.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Nadie diga: de esta agua no bebere.