De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Abril, uno bueno entre mil.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
A mala suerte, envidia fuerte.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
El que no te conozca, que te compre.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Chivo que se devuelve se esnuca.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
No hay hombre sin hombres.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Hay que tomar el toro por las astas.
Vale más ser ralos que calvos.
Iguales, como cabo de agujeta.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
El que nada sabe, de nada duda.
Más vale oler a asno que a muerto.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Razones sacan razones.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Lo que abunda no daña.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Lo barato, sale caro.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Pedir peras al olmo.