Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Quien vale mucho hace mucho.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Quien nada hace, nada teme.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
A consejo ido, consejo venido.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Roer siempre el mismo hueso
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Demasiada amistad genera enfados
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Con pelito... no hay delito.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Escucha tu corazón... que sabe.
Me lo contó un pajarito
Como te cuidas, duras.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
El oro legítimo no teme al fuego.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Borrón y cuenta nueva.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Orden y contraorden, desorden.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.