Cual el derrotero, tal el paradero.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Dos es compañía, tres multitud.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El que quiere besar, busca la boca.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Lo estancado se pudre.
Quien cede el paso ensancha el camino.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Cerrado a cal y canto.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Más vale mendrugo que tarugo.
El que da primero da dos veces.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Las medias ni pa las mujeres.
La alegría es el mundo de la libertad
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Juez airado, injusto el fallo.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Capa de pecadores es la noche, señores.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Obra acabada, maestro al pozo.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Una buena capa todo lo tapa.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.