A quién le dan pan, que llore.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
A casa nueva, puerta vieja.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cada maestrito tiene su librito.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Dios es la medida de todas las cosas.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
De cabo a sargento, y no está contento.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Jodido pero contento.
A cántaro roto, otro al puesto.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Dios tarda, pero no olvida.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Atáscate, que hay lodo.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Sin harina no se camina.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
A cama chica, echarse en medio.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El perro viejo no ladra sin razón.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.