No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
El cerdo siempre busca el fango.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Cada necio quiere dar su consejo.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Moza reidora, o puta o habladora.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
De vaca vieja, novilla brava.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Perro que ladra no muerde.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Esa pregunta ni se pregunta.
Solo como Adán en el día de la madre
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
No ensucies donde comes.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Pintada en los WC.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Buen podador, buen viñador.
Si ofendes serás ofendido
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Canción de la transición.
A donde las dan, allí las toman.
Si no vas a planchar, no arrugues.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.