A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
La bondad, quien la tiene la da.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
De higos a brevas, larga las lleva.
Darle a uno mala espina.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Arriba canas y abajo ganas.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Todo se pega, menos la hermosura.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Bienes y males, a la cara salen.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
A burra nueva, cincha amarilla.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Al mal tiempo, buena cara.
Mucho ojo, que la vista erro.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
A saya blanca, ribete negro.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
A la fortuna, por los cuernos.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Hacerse de la vista gorda.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
No hay pero que valga.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.