De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Yegua cansada, prado halla.
La mierda cuando la puyan hiede.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Fruta prohibida, más apetecida.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Hija la primera, del padre entera.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Todo tiene un fin.
Madre holgazana cría hija cortesana.
A la hija mala, dineros y casalla.
A lo que no puede ser paciencia.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
A barba moza, vergüenza poca.
La suerte está echada.
Casa hecha y mujer por hacer.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Quien no tiene quiere más.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Bolsa llena, quita las penas.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Cuerpo sano, mente sana.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Quien no canea, calvea.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Hay confianzas que dan asco.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Fruta que pronto madura, poco dura.