A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Palos con gusto no duelen.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Hay que poner remedio a tiempo.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Oveja chiquita siempre es corderita.
A chico santo, gran vigilia.
Pastelero a tus pasteles.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Mala cosa nunca muere.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Sirva de algo mientras se muere.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
La cabra siempre tira al monte.
Los pies del hortelano no estropean lo plantado.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Cada uno se rasca donde le pica.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.