Malo es errar, pero peor es perseverar.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
No tienes dedos para el piano
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
La abundancia mata la gana.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Cría cuervos y tendrás más.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Aquí te cojo y aquí te mato.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Papel, testigo fiel.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Más largo que un día sin pan.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Beber, hasta la hez.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
A todo porco lle chega o seu san martiño.