Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Real ahorrado, real ganado.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Tómame a cuestas y verás lo que peso.
Dádivas quebrantan peñas.
Nadie se hace rico dando.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Al mal segador la paja estorba.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
El que no arriesga, no pasa el río.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Casa ordenada, casa salvada.
Ama gorda, leche poca.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Un espejo no sabe ser embustero.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
El que debe y paga, descansa.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Alabar y callar para medrar.