Febrerillo, mes loquillo.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
No te salgas por la tangente.
Quien come aprisa, come mal.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
A buen señor, buena demanda.
Amor con celos, causa desvelos.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Dios castiga sin palo ni piedra
Bragueta abierta pájaro muerto.
No jales que descobijas.
La ocasión llega, llama y no espera.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
No hay duelo sin consuelo.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Júntate, que junto estabas.
Pase mayo, y pase pardo.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Hay más días que longanizas.
Hombre harto, no es comilón.
El que se convida, fácil es de hartar.
Carta echada, no puede ser retirada.
Ya me cansé de descansar.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.