Madre acuciosa, hija vagarosa.
Cantando se van las penas.
No eches toda la carne al asador.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Lo imposible, en vano se pide.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Darle a uno mala espina.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El mal ajeno no cura el mío.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
A tres azadonadas, sacar agua.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Cuenta errada, no vale nada.
Yantar sin vino, convite canino.
A buenas horas, mangas verdes
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Buena barba, de todos es honrada.
A grandes males, grandes enfermos.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Digo y redigo que la breva no es higo.
No tocar pito.
Orejas de burro.