Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Ignora al ignorante.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Las apariencias engañan.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Digo y redigo que la breva no es higo.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Aceptar un don, requiere discreción.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Buen lector, mal escribano.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Breve habla el que es prudente.
Orejas de burro.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
No tocar pito.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Más vale dar que la carga llevar.
De perdidas al río.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.
La razón es de quien la tiene.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Tienes más salidas que una autopista.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Buen cazador, mal labrador.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Hacer el agosto.
Cada cual mire por su cuchar.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.