La fe infundada en la autoridad no es fe
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Saber uno los bueyes con que ara.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Más vale tarde que nunca.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Cada pardal a su espigal.
Llenarle la cuenca a alguien.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
El que quiere subir inventa la escalera.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
De pequeños principios resultan grandes fines.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Cuidado con la adulación
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
No conviertas en amigo al que has vencido
Tripas llevan piernas.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
El burrito siempre busca pastito tierno.