El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Donde comen dos comen tres.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Harina mala, mal pan amasa.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Es agua derramada.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Pocas palabras son mejor.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Por una alegría mil dolores
Orejas de burro.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El arroz es el nervio de la guerra.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
La duda es la llave del conocimiento.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Sin viento no hay oleaje.
Miren quién habló, que la casa honró.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz