El oro legítimo no teme al fuego.
Cuanto más se ama menos se conoce
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
A nadie le amarga un dulce.
Chicharra que canta, calor adelanta.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
De persona palabrera, nunca te creas.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Pan con pan comida de tontos.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Tal para cual.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
En otoño la mano al moño.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Consejo tardío, consejo baldío.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Cortesías engendran cortesías.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
A buey viejo, no se le saca paso.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Quien no arde en llamas no inflama
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices