Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Boca ancha, corazón estrecho.
Siempre es pobre el codicioso.
Amar sin padecer, no puede ser.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
El que bien te quiere no te engaña.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
El tiempo todo lo cura
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Estar como las putas en cuaresma.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Más vale odiado que olvidado.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.