La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Es muy poco pinole para ahogarse.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Renegad de viejo que no adivina.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Donde no hay mata, no hay patata.
A burlas, burlas agudas.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Nadie se meta donde no le llaman.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
El aburrimiento es una desgracia
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
A quien labora, Dios lo mejora.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Hijo de tigre: tigrillo.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.