Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
A cada cerdo, le llega su sábado.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Ayatola no me toques la pirola.
No todo lo que pendula cae
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Al saber lo llaman suerte.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Depende de cómo caigan las cartas
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Le busca las cinco patas al gato.
El mandar no tiene par.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Mujer precavida vale por dos.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Amigo lejos, amigo muerto.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
A buey viejo, pasto tierno.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Quien dice lo que no siente, miente.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.