Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
El que del campo viene, cenar quiere.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Inflama más la comida que las musas
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
El amor reina sin ley
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Quien no sabe dar sabe recibir
Fraile convidado echa el paso largo.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
La respuesta más rápida es la acción.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
El corazón es un guía que los pies siguen
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
El arroz es el nervio de la guerra.