Ponerse la tapa en la cabeza
El arroz es el nervio de la guerra.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
De la risa al duelo un pelo.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
A quien presta nada le resta.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
El que a los suyos se parece, honra merece.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
De vaca vieja, novilla brava.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
No todo el que trae levita es persona principal
Sea, que el tiñoso por pez venga.
No quieras nunca buenos comienzos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Hablar con bestias es para molestias.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
A malos ratos, buenos tragos.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Unos tanto y otros tan poco.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Se goza más amando que siendo amado
Malo es callar cuando conviene hablar.
A la noche putas y a la mañana comadres.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada