Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Quien sabe adular sabe calumniar.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
La felicidad da la vista a un ciego
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
De boca para fuera.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
No hay mano que pueda para el tiempo
Dar es corazón, pedir es dolor
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Solo ves el árbol y no el bosque.
El pez grande se come al chico.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.