Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Donde no hay harina todo es mohína.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Oro es, lo que oro vale.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Más enseñan las manos que los labios.
Molino cerrado, contento el asno.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Del amor al odio, solo hay un paso.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
La casa caída, el corral agrandado.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
Lo que mucho se usa, poco dura.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Suerte, y al toro.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Andarse por las ramas.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.