El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Buen lector, mal escribano.
El que trae , lleva.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Buen oficio es no tener ninguno.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
La cascara guarda el palo.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Desvestir un santo para vestir otro.
Amores y dolores quitan el sueño.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Las novedades son la sal de la vida.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
El hombre pone y la mujer dispone.
La vida da muchas vueltas.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Mano de santo cura como por encanto.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.