Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Cabeza vana no cría canas.
El burro adelante y la carga atrás.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Los burros se buscan para rascarse.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Con el engañador, se tú mentidor.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Hasta la muerte, todo es vida.
Vale más rodear que mal andar.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Vale más muerto que vivo.
Estornudos y frailes, salen a pares.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Aquí el más tonto hace relojes.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Llegar y besar, suerte es singular.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La burla, para quien le gusta.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Buena fama es buena cama.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Donde hay gana, hay maña.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Jinca la yegua.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.