El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
La suerte es loca y a todos nos toca.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Cada cual ha de llevar su carga.
Ir por lana y volver trasquilado.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Nunca te apures para que dures.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Nadie es profeta en su propia tierra.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A largos días, largos trabajos.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Quien mucho duerme, poco vive.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
No seas mono, porque te bailan.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Me traen por la calle de la amargura.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
No con quien naces, sino con quien paces.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
El inicio es la mitad de la tarea.
Quien no miente no viene de buena gente.
A jugar y perder, pagar y callar.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Los celos son el amor propio de la carne
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.