Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Sabe más que los ratones colorados.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
El vino, de la verdad es amigo.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El que no mira, suspira.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Machete caído indio muerto.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
A quien habló, Dios le oyó.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Al buen vino, buen tocino.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
El hombre apercibido medio combatido.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.