Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Andar con pies de plomo.
No es ni chicha ni limonada.
Poco dinero, poco sermón.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El que demonios da, diablos recibe.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Ese baila al son que le toquen.
Dar gusto da gusto.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
La conciencia vale por cien testigos.
Saber cuántas son cinco.
Navarro, ni de barro
Suegra y sin dinero, al brasero.
Años de higos, años de amigos.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
A quien mucho tiene, más le viene.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Quien bien siembra, bien coge.
A causa perdida, mucha palabrería.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
No falta de que reirse.
En abril, va la vieja a veril.
Llevar agua al mar.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.