Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Donde las dejan, las cobran.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
A quien mal canta, bien le suena.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Boticario sin botica, nada significa.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
A la vejez, dinero y mujer.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Agua de Duero, caldo de pollos.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
A caballo comedor, cabestro corto.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.