Voz del pueblo, voz del cielo.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A la larga, todo se arregla.
Refranes de viejas son sentencias.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Se dice el milagro pero no el santo.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Buena es la costumbre en el bien.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Matar dos pájaros de un tiro.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Antes di que digan.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Del buen vecino sale el buen amigo.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Más duro que sancocho de pata.
Estoy como gallo en corral ajeno
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El mirón, ¡chitón!.
Quien roba una vez, roba diez.
Quien es feliz habla poco
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Qué te crees la última chupada del Mango!
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Más dañado que agua de florero.
Según es el dinero, es el meneo.
A cazuela chica, cucharadica.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
La confianza da asco
Estar en tres y dos.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.