Razonar para reñir, es cosa de reír.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Habló el buey y dijo "¡mu!".
La necesidad hace maestros.
Quien hace por común, hace por ningún.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Que chulo tu chucho colocho
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Mujer refranes, muller puñetera.
Santo que mea, maldito sea.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Más enredado que un kilo de estopa.
Al buen callar, llaman Santo.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Hacer oídos de mercader.
Cerrado a cal y canto.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
La llaga sana, la mala fama mata.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
La puerca tira del tapón
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Con buenos modos se consigue todo
La suerte es de los audaces.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
El que mucho habla, mucho yerra.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Febrerillo, mes loquillo.
Burro que piensa bota la carga.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.