Alábate, burro, que nadie te alaba.
Caldera observada no hierve jamás.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Favor publicado, favor deshonrado.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Peor que pulga en la oreja
Perro ladrador, poco mordedor.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Gallo viejo con el ala mata.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Soltero maduro, maricón seguro.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El diablo está en los detalles.
Buen moro, o mierda u oro.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Beso, queso y vino espeso.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Echarle mucha crema a sus tacos
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
A tal señor, tal honor.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
A todo marrano le llega su diciembre.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
A confesión de parte relevo de prueba.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Hablar con lengua de plata.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
A buen bocado, buen grito.
Gallina que canta ha puesto un huevo
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
La burla, para quien le gusta.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Otros tiempos, otros modos.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.