Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Como turco en la neblina.
No ser escaparate de nadie.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
La sugestión obra.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
A mucho hablar, mucho errar.
Desee bien, sea bueno.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Bien casada, o bien quedada.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Oír como quien oye llover.
La verdad es de un solo color
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Es pan comido.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Sol puesto, obrero suelto.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Chico pueblo, grande infierno.
De tales devociones, tales costurones.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Peor es mascar lauchas
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Al buen sordo, pedo gordo.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.