Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Hombre hablador, nunca hacedor.
El ceremonial es el humo de la amistad
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Poco y en paz, mucho se me haz.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
A ave de paso, cañazo.
Buena mula, mala bestia.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El tropezón enseña a sacar el pie.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Alabanza propia, mentira clara.
Los buenos modos agradan a todos.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Dame pan y llámame perro.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Día vivido, día perdido.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Músico pagado no toca bien.
Dios los cría y el diablo los junta.
La morena, de azul llena.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
O faja o caja.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Alabanza propia es vituperio.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Los patos marinos anuncian nieve.