Burlas de manos, burlas de villanos.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Confía en lo que ves
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Cambiar de opinión es de sabios.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Harto da quien da lo que tiene.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
De refrán y afán pocos se librarán.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Año lluvioso, échate de codo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
O Corte o cortijo.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Indio con puro, ladrón seguro.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Guagua que llora mama.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
El dinero hace al hombre entero.